El fresno “el árbol de la vida”

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El fresno Yggdrasilm
Según la la mitología nórdica los antiguos escandinavos tenían una concepción del mundo muy peculiar, donde el espacio no era único ni continuo, sino que el universo estaba constituido por distintos mundos, regidos por distintas leyes, en donde podían destruirse unos mundos y crearse otros nuevos. Entre tanta convulsión, Yggdrasil, siempre permanece inamovible, protegiendo a los que se salvan de los cataclismos, para poblar un nuevo mundo. Es un árbol cósmico que protege la vida, salvándola de la extinción.
El Yggdrasil es el eje del universo que une los Nueve Mundos del firmamento vikingo. Estos nueve mundos se reparten a su vez en tres diferentes niveles:

-Los mundos que se sitúan en el nivel más alto son Asgard (el equivalente al paraíso para la mitología germánica y escandinava, donde se sitúa el Valhalla y en el que viven los dioses llamados “ases”, como Odin y Thor, y aquéllos soldados muertos en la batalla), Vannaheim (morada de los dioses llamados “vanir”) y Alfheim (el hogar de los elfos).

-En el segundo nivel están Midgard (este mundo fue creado por los dioses y pronto pensaron que necesitaba nuevos pobladores. Así Odín, mientras contemplaba un fresno (Ask) y un olmo (Embla) que se alzaban juntos, a la orilla del mar, decidió crear de esos árboles al hombre y a la mujer, pasando a ser ocupadas estas tierras por la estirpe humana), Jötunheim (en este mundo vivían los Gigantes de Hielo) y Muspellheim (la tierra de los Gigantes de Fuego).

-En el nivel inferior se sitúan Svartalfheim (hogar de los elfos negros, los enanos), Niflheim, (una zona sombría y neblinosa), y finalmente Helheim, (el inframundo).

Yggdrasil tiene tres raíces, cada una de las cuales toma agua de un sitio diferente. La primera raíz llega hasta el Niflheim, donde se alimenta del arroyo Hvelgermir, que proporciona el agua de la creación, y es constantemente roída por la serpiente Nidhögg. La segunda raíz toma el agua de la sagrada fuente Urd, situada en el Asgard (el cielo de la mitología nórdica), desde donde tres mujeres denominadas Nornas, tejen los destinos de los hombres, los enanos y los elfos. La tercera raíz da al Jötunheim, donde se situaba el pozo de Mimir, de donde surgen el conocimiento y la sabiduría.

El fresno
Familia: Oleaceas
Lugar de origen: El género Fraxinus se encuentra en bosques templados de Norteamérica, Asia y Europa, con unas cuantas especies tropicales.
Etimología: Fraxinus deriva del griego “phraxo” que significa “cercado”, ya que los romanos utilizaban la especie Fraxinus excelsior para la construcción de setos.

El fresno es un árbol que comprende entre 45 y 65 especies de porte mediano a grande, en general son de hoja caduca exceptuando algunas especies subtropicales que mantienen su follaje durante todo el año. En España tenemos tres especies: Fraxinus excelsior (fresno de hoja ancha, fresno de Vizcaya), Fraxinus ornus (orno, fresno de flor) y el más común y abundante Fraxinus angustifolia (fresno de hoja estrecha, fresno de Castilla). En la siguiente ficha vamos a hacer referencia a esta última.

Detalle de las semillas (sámaras) y flores de
Fraxinus angustifolia – Dibujo de M.A. Robles

Fraxinus angustifolia
Fresno, Fresno de hoja estrecha, Fresno de Castilla.

Lugar de origen: Vive en Portugal, en el norte de África y sobre todo en España, donde se encuentra con más frecuencia y abundancia, estando presente en casi todas las provincias principalmente en la mitad meridional.

Descripción:
Conocido como fresno de hoja estrecha, es un árbol caducifolio que alcanza de 10 a 15m. de altura, pudiendo alcanzar a veces hasta 20m. Es de porte erecto y crecimiento muy rápido. La corteza es lisa y verdosa cuando los árboles son jóvenes, pero con los años se vuelve de color pardo-grisáceo con estrías longitudinales. Las hojas son compuestas y están divididas en un número impar de foliolos (imparipimnadas), formadas por 2 a 5 pares de hojuelas con el raquis rematado por un foliolo terminal. Estos foliolos son ovalados o lanceolados, de contorno aserrado y de color verde oscuro reluciente. Las flores pueden ser de un solo sexo o hermafroditas, aparecen en racimitos laterales a final del invierno, cuando las ramas aún están desnudas, situación que provoca su desarrollo a la par que las hojas y los frutos. Estos frutos son sámaras (semillas provistas de un ala membranosa), que favorecen su dispersión a través del viento. Maduran a finales del verano o principios de otoño soltando las semillas seguidamente o a la primavera siguiente.

Cultivo: Se desarrolla bien en suelos profundos, ácidos y ricos en materia orgánica. Necesita riego abundante, soportando bien los encharcamientos. La exposición debe ser soleada. Admite perfectamente las heladas invernales. No conviene abonar excesivamente, aunque si de forma regular durante el período vegetativo, (desde la primavera hasta el otoño). Es aconsejable una poda anual que eventualmente puede ser severa. Se multiplica por semillas, recolectándolas en otoño y estratificándolas durante 2 o 3 meses a temperatura constante alrededor de 4ºC.

Utilización: Como árbol de sombra, en solitario o en hileras para adornar paseos y avenidas.

Enfermedades y Plagas: Presenta pocos problemas. Los ataques más habituales son los provocados por lecaninos (cochinillas, escamas chupadoras de savia) y por el pulgón. De forma ocasional se puede ver invadido por la presencia de orugas comedoras de hojas, cuya voracidad puede acabar con el follaje en cuestión de días. Otros problemas ocasionales pueden ser los provocados por el chancro bacteriano o el ácaro de las agallas.
En los últimos años el fresno europeo ha sido afectado por un hongo (Chalara fraxinea) que produce la “Acronecrosis del fresno”. Esta enfermedad se detectó por primera vez en Lituania en el año 1992 y se ha extendido con mucha rapidez por el centro, norte y este de Europa. Los principales síntomas son el marchitamiento y muerte prematura de las hojas (necrosis) afectando a toda la copa del árbol así como a ramas y corteza. La futura erradicación de esta enfermedad se centra en la creación de clones más fuertes y resistentes a este hongo.

Propiedades medicinales: Las propiedades medicinales del fresno se concentran principalmente en la corteza y en las hojas, ya que poseen un alcaloide llamado fraxina con propiedades antipiréticas (combate la fiebre). Las hojas se utilizan como analgésico, contra los dolores reumáticos y también como fortalecedor de las encías. Hay noticias de que esta especie se ha utilizado para combatir la malaria. Existe la leyenda de que las hojas del fresno son un buen antídoto contra las mordeduras de culebras venenosas.

Fresno centenario situado en el Paraje de Chilla en Candeleda (Ávila)
(Perímetro del tronco 575 cm.)
Refranes:
-“En enero, suda el fresno”. (Refrán popular que se utiliza como expresión para cuando se acumulan demasiadas tareas en momentos en que no debía haberlas).

fuente:
guiadelplantabosques

el Arbol mágico
El Fresno es un árbol sagrado de la mitología Celta, al que se le atribuían poderes sobrenaturales, porque según los Druidas nunca era herido por el rayo. Estas creencias perduran con los siglos en la memoria colectiva de los pueblos; por eso en algunos pueblos, los campesinos que eran sorprendidos por una tormenta buscaban refugio bajo un Fresno, pues creían que bajo este árbol el rayo no iba a caer.

Símbolo de juventud, larga vida y prosperidad. Conectándonos con las fuerzas espirituales del Universo, nos proteje a nivel psíquico y emocional. Su energía es utilizada para iluminar la mente, dar equilibrio, salud y resistencia a nuestro cuerpo. Estar en contacto con el, nos aporta juventud, aplomo y sentimiento de amor y conexión con la Tierra y el Cosmos.

Los viejos Druidas construían sus varitas mágicas con madera de Fresno. Y en otras zonas de la Península, a la madera del Fresno se la atribuyeron poderes mágicos, tales como ahuyentar a los demonios o propiciar la buena suerte. Hay numerosas supersticiones que tienen al Fresno por protagonista. Entre las más curiosas están aquellas que convierten al Fresno en un excelente exorcista para ahuyentar demonios y brujas. “Se creía que al anochecer salían las brujas para hacer sortilegios contra el ganado y robar la leche de las vacas. Para contrarrestar sus actos, colocaban sobre las puertas de los establos ramas de Fresno y Madreselvas, pero especialmente de Fresno”.

Subir

Aporta protección y seguridad a personas intranquilas, con sentimientos de rencor, falta de apertura emocional, miedo a relajarse y sentir allegría o carencia de amor por uno mismo y hacia los demás. Ayuda a personas con sentimientos de indefensión, bloqueadas física y psiquicamente, con vejez prematura y anulación personal. Con su energía purificaremos cuerpo y mente, logrando una visión más vital, consciente y espiritual de la vida.

Se decía que, “el Fresno era un excelente remedio contra el veneno de las serpientes, y tanto, que en todo lo que ocupaba su sombra, jamás se veía animal venenoso”; de esta vieja creencia deriva la antigua superstición de trazar un círculo con hojas de Fresno para inmovilizar a las temidas víboras.

En algunos pueblos, se le atribuía la mágica virtud de combatir la esterilidad.

Subir

En magia, lo utilizaremos para el despertar del poder de sanación y del amor. En trabajos de curación física. Para incrementar nuestra energía vital. Si rellenas o metes dentro de la almohada unas hojas de Fresno, tendrás sueños reveladores y protección psíquica.

El Fresno estuvo dedicado a Poseidón, dios griego del mar, de las tempestades marinas y de las aguas, cuyos remos y lanzas estaban hechos de esta madera. Poseidón, nació de Cronos y Rea. Tras el asesinato de Cronos heredó el dominio del mar. El tridente, símbolo de su realeza, no aparece en las antiguas iconografías mesopotámicas. Posee el don de la metamorfosis, que comparte con las otras divinidades y genios marinos, y se le atribuye el origen de muchas genealogías divinas y humanas tenidas de sus amores con diosas, nereidas y mortales.

En la mitología escandinava. Para los hiperbóreos la concepción mítica del árbol del mundo (un Fresno), está especialmente vinculada a Odín. Se trata de una reminiscencia de las creencias chamánicas y de las prácticas de los pueblos circumpolares. Una de sus raíces alcanzaba el Hel, otra el reino de los gigantes y la tercera el reino de los hombres. Éstos se reunían cada día junto al árbol para recibir la inspiración del dios. Las normas estaban al cuidado de su riego y por ello regían el destino del universo. En sus ramas anidaba Vedrfolnir, el halcón que informaba a la diosa Frija de cuanto acontecía en el mundo, mientras que el dragón Nidhoggr corroía sus raíces.
fuente:
espiritugaia

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